14 de agosto de 2012

Economías y repúblicas americanas del siglo XIX


Al finalizar las luchas independentistas en la  América decimonónico, cada espacio o territorio emprendía una particular vida republicana. Muchos de ellos se esforzarán en confeccionar los cimientos que servirán de soporte en esta vida política, económica, jurídica y social en la que incursionaron: la elaboración de una constitución que delinee los derechos y deberes de los ciudadanos, la creación de nuevas instituciones, la reconfiguración de los límites del nuevo estado.

Lo que más preponderó y pesó a las monarquías europeas que perdieron las tierras americanas, fue la autonomía económica de sus colonias (1). Quisieron recuperarla con ofensivas políticas de “reconquista”, pero la ruptura del cordón umbilical fue definitiva. En este marco, las naciones nacientes tuvieron que readecuar sus economías en base a lo que habían heredado del período colonial. Varios espacios siguieron en la práctica del antiguo sistema económico, por lo menos hasta el último tercio del siglo XIX. Y algunos lucharon por ponerse a la  par de los ciclos económicos que marcaba el mundo en ese momento.
En consecuencia, se muestra algunas naciones.

Ecuador

Al constituirse la república del Ecuador, una vez disuelta la Gran Colombia, quienes se apropiaron de inmediato del poder fueron los grandes terratenientes, los cuales se habían establecido sólidamente en la colonia. (2)

Es decir, desde fines del período colonial, hasta gran parte del siglo XIX, las extensas propiedades que se tenían en la Audiencia de Quito y la república del Ecuador, estarán controladas por grupos minoritarios que venían de la colonia. Y la gran población indígena sólo les servía como una forma de acumulación de riqueza por su mano de obra. Sin embargo, este gran segmento de la población ecuatoriana fue de importante consideración desde principios del siglo XIX: “…desde un total estimado de 496.846 habitantes, 265.000; es decir, el 53% eran indios.” (3)

Así mismo, la clase terrateniente tuvo a otro sector como soporte de su economía, la introducción de los esclavos negros a los centros mineros auríferos y a las haciendas. Y por la dinámica de la economía, a la larga se convertirían en menos terratenientes.

Ecuador había desarrollado dos complejos económicos importantes, después de la colonia: al norte, minas y haciendas; al sur, haciendas-obrajes. Estos complejos tuvieron una dinámica económica con distintos sistemas. Por ejemplo, el sistema de transacción, que se refiere a la venta de tierras a la parentela. En un principio había una tradición de monopolio social que los mineros rompen al comprar tierras. El sistema de arrendamiento de la tierra por ciertos factores que no puede cubrir el terrateniente, por tanto lo arrienda, no lo vende, porque lo necesita para mantener su estatus social. Con estas puntuaciones se nota que no hubo forma de modernizar con tecnología del momento las unidades productivas. De la misma forma se desarrolló el sistema de estancia ganadera (ganado mular, el más importante), y unidad de plantaciones de varios productos importantes: coca, paja toquilla, tabaco.

Llegando a las últimas décadas del siglo XIX, la región amazónica ecuatoriana se incorporó al mercado internacional, a través de la exportación a gran escala del caucho: “…en el período cauchero se engendró una `unidad´ espacial socioeconómica cauchera el motor principal del proceso de articulación espacial en la Amazonía ecuatoriana durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX”. (4)

México

Uno de los problemas que había presentado la flamante república mexicana fue que la gran hacienda estaba basada en la opresión y el pongueaje que significaba una ineficiencia en el campo, y por lo tanto, la no inserción de la agricultura en una economía capitalista. La industria y la tecnología habían estado ausentes en estas tierras. “…la hacienda ocupaba el 97% de la tierra, mientras el grupo de hacendados, una élite de 847 propietarios, apenas representaba al 3% de la población.” (5)

El no fortalecimiento de la economía mexicana fue precisamente por el ausentismo de medios de transporte y medios de comunicación básico, como tampoco con bancos, capital, tecnología y adiestramiento. El Estado no había visualizado estos problemas, porque su estructura fue heredada por la colonia, por tanto, la miopía del pasado lo dominaba. Sin embargo, “el Estado no es el culpable del atraso, pero sí de no haber fomentado un desarrollo agrícola más equilibrado.” (6)

En el último tercio del siglo XIX, algunas regiones mexicanas sufrieron algunas transformaciones importantes, sobre todo en las regiones que tenían proyección en expansión urbana y a los mercados interconectados por el sistema ferroviario que se formó durante el gobierno de Porfirio Díaz. Por tanto, estas regiones son convertidas en unidades productivas. Serán desde entonces haciendas productivas, coherentes y satisfactorias, también importantes. Con el avance de la tecnología, propietarios se interesan en la explotación racional y se incorporan a la economía mercantilista. Será un proceso de una explotación ineficiente de las unidades productivas mexicanas.

A. A. Sahua U.

Notas

(1)        NUÑELS, Jorge
                   1989   “Marco internacional del proceso independentista-
                                             latinoamericana”, en Enrique Ayala Mora (editor) Vol. VI,                           
                                             Independencia y período colombiano, Quito,  corporación
                                        editora nacional/editorial Grijalbo  ecuatoriano.
(2), (3)  RAMOS, Jairo Gutiérrez
                   1998   “Comunidades indígenas, liberalismo y estados
                                               nacionales en los andes en el siglo XIX”, en Pueblos de  
                                               indios, economía  y relaciones intertónicas en las
                                          ciudades
, Universidad Industrial de Santander.
(4)        GAMARRA, María del Pilar
                   1996.  “La frontera nómada: frentes y fronteras
                                              económicas en el proceso cauchera ecuatoriano    
                                              (1870- 7920), en  Procesos, Corporación editora  
                                          nacional, Quito – Ecuador.
(5), (6)  TORTOLERO, Alejandra
                   2003    “Crecimiento y atraso: la vái mexicana hacia el
                                              capitalismo agrario (1856 – 1920)”, en Anuario IEHS,  
                                              Universidad Nacional del Centro de la Provincia de
                                          Buenos Aires.

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