La derecha boliviana está desesperada, un poco más, pierde la cabeza. Y si la pierde, habrá que prepararse para lo peor. Porque arremeterá con todo.
La población, ¿es tonta, imbécil, estúpida…? Pues, los neoliberales creen que sí lo es. Es por eso que van creando mitos políticos de descrédito al Proceso de Cambio que con tanto sangre, luto y dolor se ha ido construyendo en este tiempo histórico.
¿Cuál la intención? Mentalizar a la gente de las absurdas aberraciones que van diciendo por los medios de distorsión. Por ejemplo, que la Constitución Política del Estado tiene muchas contradicciones; que en el país no existe justicia, porque el partido del Gobierno copa con sus militantes en toda la esfera del Órgano Judicial. Que hay alta inflación. Es un Gobierno totalitario que hace persecuciones a sus adversarios políticos. Que el Evo no toma en cuenta a la oposición, no negocia para construir leyes.
Pero éllos no quieren construir un el Novo Estado, al contrario, quieren acabar con la Revolución Democrática y Cultural.
Además, plantean que no existe independencia de poderes del Estado. Bueno, aquí habría que hacerles una aclaración. El Estado ya no contempla la clásica división de los “poderes” estilo francesa. Esto se la encuentra sólo en la memoria colonial republicana que tienen. Ahora el poder reside en el pueblo. El Pueblo es Poder. Y lo que sí existe, actualmente en el país, son los “órganos” rectores del Estado: Órgano Legislativo, Órgano Ejecutivo, Órgano Judicial y el Órgano Electoral.
Entonces, preparan a la ciudadanía subliminalmente. Se proyectan a futuro. Creen que cuando ellos lleguen a volver a apoderarse nuevamente del Estado, les sería fácil tener un discurso creíble, que siempre habían manejado. Y dirán: el país fue gobernado por los que no sabían manejar la nave del Estado; por tanto, para solucionarlo hay que volver al vicio más antiguo: cambiar la constitución. En consecuencia, querrán volver al antiguo régimen saqueadora de los recursos naturales, enriquecedora a la minoría y empobrecedora para la gran mayoría. Dirán también que se debe apoyar al país con austeridad, y empezarán a quitar los benéficos sociales a la ciudadanía, otras locuras más que ejecutarán al calor del momento.
Es por eso que los vendepatria no se quedan con las manos cruzadas. Algo tienen que hacer. Algo están haciendo…Y ya hemos sido testigos de los intentos fratricidas en años anteriores. Ahora van maquinando otras formas para desbaratar este pos-constituyente. Se infiltran en los movimientos sociales. Lavan la mente a aquellos dirigentes que habían convivido en el antiguo régimen con los neoliberales. No es difícil convencerlos para que puedan molestar al Gobierno con injustificadas peticiones…
Se debe de estar alerta frente al enemigo que es pequeño, a la misma vez poderosa. Es que todavía controla el poder económico.
Y la población, ¿qué? ¿Es tonta? ¡Claro que no! Sólo hace pensar que está descontenta, pero, cuando va a las urnas, vota por la única opción creíble…




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